16 mentiras de verdad futbolera

 

A nivel público, todo comenzó con un video que circuló en internet con el mismísimo Alcides Edgardo Ghiggia reconociendo que Obdulio Varela era brasileño, que era un dato que nadie conocía y que incluso hablaba con acento en portugués.

Al poco rato se supo la verdad: el video formaba parte de una campaña de expectativa para el lanzamiento de un libro llamadoObdulio era brasilero, por parte de la editorial Fin de Siglo.

Se trata de un conjunto de 16 narraciones más o menos breves de cuatro autores casi desconocidos en el ambiente editorial pero tremendamente activos en el universo paralelo de red social Twitter. Ellos son Ángel Cal, Andrés Gómez, Federico Hartman y Héctor Mateo (más conocido como “Coco, el del camión”).

La idea surgió de la editorial, que evaluó la calidad en la forma de escribir en apenas 140 caracteres de los autores en Twitter, y les ofreció en junio de este año la posibilidad de un libro que uniera literatura y fútbol, un libro innovador vinculado a las redes sociales.

Así surgió Obdulio era brasilero, que se presenta este viernes en Cabo Bar (Bulevar España 2218) a partir de las 19 horas. El presentador será el periodista Diego Muñoz, quien además es el autor del prólogo.

Creo que el pasaje para los cuatro no es del Twitter al libro, sino de lo virtual al papel. Los cuatro tendemos a escribir en otros lugares, como blogs, o páginas partidarias. Esto es romántico. Es un lindo desafío”, dijo Ángel Cal a El Observador.

Por su parte, Coco el del camión considera que esta es una “experiencia preciosa”. “Fue algo inesperado. Ahora veo el libro publicado y di todo lo que pude dar”, dijo.

Sobre el cambio de formato, Coco mantiene la metáfora futbolera y reconoce el cambio de los 140 caracteres a un libro con pretensiones literarias.”Ahora estamos jugando en otra cancha”, afirmó.

Con la excusa del fútbol los cuatro intentan transmitir algunas emociones centradas en una identidad común: una infancia vivida en los 90, escuchando los cuentos de un Uruguay mítico ahora se pone en cuestión, de ahí el título.

Hay humor, hay tristeza, hay anécdotas de barrio y moñas de irreverencia.

También hay una linda química entre nosotros, y queremos que el lector se emocione”, concluyó Gómez.

 

diciembre 8, 2013

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