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Cuando comes atún, comes delfín

Cuando compras una lata de atún, es muy alta la probabilidad de que entre la carne de atún se encuentre carne de delfín.

Al consumir carne de delfín, además de estar perjudicando a una especie que está amenazada, entra en juego la salud del consumidor, ya que su carne posee un alto contenido de mercurio.

Los animales acuáticos que comparten con los delfines las mismas aguas, como por ejemplo los atunes, aprovechan el sistema de ecolocalización que utilizan los delfines para encontrar su alimento.

Cuando estos mamíferos salen a cazar, los atunes nadan en cardúmenes por debajo de ellos, utilizándolos como guías hacia los comederos. Al llegar a ellos, ambas especies se separan y cada una se alimenta por su lado.

El hombre, que es consciente de esta simbiosis, la utiliza en su propio beneficio.
Los grandes buques pesqueros de atún, despliegan sus gigantescas redes que pueden tener una extensión de 60 a 70 Km. Al levantarlas quedan encerrados en ellas no sólo el atún sino también cientos de delfines. Estos también quedan atrapados por las redes de los barcos que capturan calamares con redes flotantes; o bien al acercarse, atraídos por las estelas de los buques pesqueros de salmones, desde donde son arponeados directamente.

Otra estrategia menos utilizada por su costo económico, es la de arrojar cargas de dinamita desde helicópteros, cortándoles el paso a estos cetáceos y obligándoles a dirigirse hacia las redes de las naves.

Por cualquiera de estos métodos, en los cuales los delfines, erróneamente o no, mueren, sus cuerpos una vez en los buques son desangrados y su carne trozada para ser vendida como atún.

Los frigoríficos la procesan y enlatan haciéndola pasar por atún en aceite. Varios países, entre ellos Japón, EE.UU. y España, son los principales responsables de estas matanzas.

En las aguas japonesas del océano Pacífico entre 1960-1970 se capturaron alrededor de 9 mil animales por año, en la década del 80, la cifra llegaba a los 13 mil ejemplares, llegando a fines del 90 a valores cercanos a los 50 mil individuos por año.

En Sri Lanka, en el Índico, las redes capturaron 42 mil mamíferos marinos por año. De ellos el 40% serían de tipo hiladores y moteados. El resto corresponden a otras especies como el de Risco, el mono de botella, el marval, la falsa orca y la ballena pigmea de Cuvier.

En la India los buques pesqueros están al acecho del giboso del Indo, aunque también matan marsopas sin aletas y mono de botella.

Los barcos irlandeses por su parte, al pescar al pez espada, capturan accidentalmente unos 2000 ejemplares de delfines.

Después de muchos años, se creó un código de etiquetas para que el consumidor pueda diferenciar si el atún comprado tiene posibilidad o no de incluir carne de delfín. Aunque varias organizaciones que protegen a estos mamíferos acuáticos advierten que no se siguen los controles con la rigurosidad que se debería y no se puede afirmar en un 100% que estos tampoco incluyan carne de delfín.

De todas maneras, las posibilidades disminuyen.

¿Mirás la lata cuando compras? Protegelos y cuidate.

Ro Freda

marzo 17, 2014

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