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Frenan el movimiento de la arena con cercas en las playas de Maldonado

cercasLa IDM instaló cuatro kilómetros y medio de cercas captoras en la costa. Estas cercas que se construyen en madera, se colocan sobre el límite de la playa y acompañan la forma de la costa, tienen por objetivo evitar la “fuga” de arena.

La acción del viento y la lluvia encuentran para las dunas un elemento que incide desfavorablemente en el ir y venir natural de las dunas en la playa: ¡las torres! Los grandes edificios que se vienen construyendo día tras día en las costas del departamento. Lamentablemente estas moles de cemento no forman parte del ecosistema natural en el que viento, agua y arena acostumbraban a moldearse y generar un espacio libre de movimiento.

Las torres frenan el pasaje de viento, funcionan como barreras y eso genera una corrida de la arena desde la playa sin vuelta, por lo que con el tiempo, las dunas desaparecen y la arena va disminuyendo en espacios entre costa y rambla.

Para mitigar este efecto negativo, la instalación de cercas captoras acompañadas de algunas especies vegetales que fijan la duna pueden colaborar y enlentecer el fenómeno.

En una zona donde el viento sur sopla a menudo y donde se continúan construyendo accesos artificiales frente a cada edificio con “servicio de playa” estabilizar de alguna manera la salida de arena se hace urgente (si se quiere seguir con playas como las que disfrutamos hoy en día).

Las cercas están ya instaladas en las playas con mayor riesgo, sobre la Mansa principalmente. La próxima fase es estabilizar estas cercas con lo que se conoce como “chipeado vegetal” que se dispone en gran volumen y se coloca detrás de éstas. Las variedades a plantar son acacias, espina de cruz, aloe… son plantas especiales, sobretodo porque no se corre riesgo de que la gente las desplante y se las lleve.

Disminuir la erosión de las playas es vital para continuar con la fisonomía de las mismas. Generar procedimientos como este que ayudan al natural movimiento de los agentes es adecuado, frenar la acción humana en un entorno natural para garantizar su cuidado y sustentabilidad, también debería comprometernos.

¿Se imaginan nuestras playas sin arena?

Ro Freda

abril 1, 2014

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