Posted On 25/06/2014 By In Sociedad With 599 Views

Inversores para Punta, fuera de la región

torresLos desarrolladores en Punta del Este se están enfocando hacia nuevos mercados. De acuerdo a un informe publicado por “The Wall Street Journal”, los brokers, más que nunca se están enfocando en consumidores no regionales.

Este es el caso de Carlo Clavarino, quien recientemente compró una propiedad de una hectárea con dos casas frente al mar en Punta del Este para escapar al frío invernal de su Italia natal. Clavarino, un importante ejecutivo de seguros de 53 años, dice que usará la propiedad unos 25 días al año. Una propiedad similar cercana a la suya, de una casa, se cotiza en US$ 5,5 millones.

“Mis tres hijos consideran las playas de Uruguay el lugar más divertido en todo el mundo”, aseguró.

La presencia de Clavarino en Punta del Este tiene grandes implicaciones para la industria local de bienes raíces. Los compradores tradicionales, los argentinos, se han vuelto escasos. Ahora Punta, que había empezado a atraer más visitantes internacionales en años recientes, debe hacer lo que nunca ha tenido que hacer en su historia de cerca de 100 años: promocionarse entre los compradores globales.

Varias oficinas nuevas de bienes raíces han surgido para enfocarse en los compradores no regionales, con agentes multilingües, afiliaciones con firmas de corretaje de lujo en todo el mundo, y servicios como establecer inspecciones del hogar y pólizas de seguro de título.

La desarrolladora brasileña JHSF ha comenzado a construir viviendas privadas en Punta después de abrir el hotel boutique “Fasano Las Piedras”, en 2010. Terrenos de un promedio de 5.000 metros cuadrados cuestan US$ 1,25 millones, indicó la desarrolladora.

Hasta el momento, la firma ha construido 19 de las 100 viviendas planificadas para la zona, la mayoría diseñadas por el arquitecto brasileño Isay Weinfeld. Las atracciones para los residentes y huéspedes de hotel incluyen un campo de golf diseñado por Arnold Palmer, una cancha de polo y un spa. Los compradores de las propiedades han sido 60% de Brasil y 40% de varias nacionalidades, incluyendo francesa, alemana, austríaca, suiza y argentina, afirmó el ejecutivo de ventas Eduardo Pimenta.

La Trump Tower Punta del Este, está siendo promocionada por la empresa Fortune International Realty, con sede en Miami.

Alrededor de 50% de los apartamentos –desde US$ 500.000 con una habitación hasta penthouses de US$ 2 millones— están en contrato, afirmó el presidente de la junta de Fortune Walter Defortuna. El edificio de 24 pisos tendrá piscinas bajo techo y al aire libre, y una vez otorgados los permisos, un helipuerto con agentes de inmigración que sellarán los pasaportes de los residentes en el techo apenas aterricen.

Para promocionar el edificio —propiedad de una desarrolladora local que licencia la marca Trump—, Fortune empleó la red que usa para vender propiedades en Miami, atrayendo compradores de Venezuela, Colombia, México, Brasil y Estados Unidos, además de argentinos y uruguayos, anotó Defortuna. No hay un trato diferente hacia los compradores extranjeros, apuntó Juan Federico Fischer, un bufete de abogados de Fischer & Schickendantz.

Algunos compradores globales vienen a Punta en busca de gangas. La demanda se encuentra más potente en los extremos bajo y alto del mercado, en donde los precios son flexibles, afirmó Sandra Sofio, directora gerente en Engel & Völkers, una firma de corretaje de lujo alemana que se encuentra en Punta desde 2.010.

Los argentinos son dueños de alrededor de 60 % de las propiedades en Punta, afirmó el Ministerio de Turismo y Deporte de Uruguay, los asesores y consultores inmobiliarios locales calculan un porcentaje de hasta un 75%.

Pero en los últimas dos temporadas de verano, los compradores argentinos han comenzado a decaer.

Los problemas de Argentina están afectando el mercado de Punta: las transacciones descendieron en 12 % entre 2.011 y 2.012, precisó Andrés Jafif, presidente de Adipe, grupo comercial de asesores inmobiliarios en Punta. Los corredores locales mencionan cifras más recientes y pronunciadas de desaceleración, de hasta 80% en ciertas categorías de precios.

Claudia Zunker, de 52 años, y su esposo, Carlo Walker, de 62, recientemente se mudaron a una casa en la zona de la península. La casa estilo mediterráneo de 218 metros cuadrados, con cinco cuartos y cinco baños, cotizaba a US$ 400.000. Su oferta de US$ 295.000 fue aceptada.

Los compradores no regionales han ayudado a transformar a José Ignacio, por ejemplo, en una zona popular con los precios más altos —las viviendas empiezan en unos US$ 600.000— para la región, anotó Sancho Santayana, socio gerente en 360 Terra International Realty. Alrededor del 35 % de los 150 propietarios de viviendas en José Ignacio no son de la región, dijo.

Clavarino expresó que está contento con su inversión cerca de José Ignacio: “¿En qué otra parte del mundo podría conseguir una hectárea frente al mar en un país divertido que es internacional?”.

De alguna manera u otra, Punta del Este continúa con una marcada presencia a nivel mundial y en el objetivo de inversionistas, en la región y fuera de ella.

 

Ro Freda
Fuente: Wall Street Journal

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *