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Correr beneficia al sistema inmunológico

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No solo tu aspecto exterior mejora con la actividad física, tu sistema inmunológico también se beneficia cuando corres, aunque hay que tener cuidado de no sobrepasarse.

Cuando llega el invierno, también estamos propensos a los cambios de clima y resfríos. Sin embargo mantener la actividad física cuando bajan las temperaturas puede ayudarte a reforzar tu sistema inmunológico.

Está comprobado que la actividad física moderada regular ayuda a que el sistema inmune se mantenga estable, pero por otro lado el ejercicio intenso en exceso puede reducir la inmunidad e incluso hacer que termines contrayendo resfríos o gripes con más frecuencia. El adulto promedio tiene dos a tres resfríos cada año. El ser humano vive expuesto a los virus durante las 24hs del día, pero no todas las personas tienen la misma susceptibilidad a estas enfermedades.

Los siguientes factores están asociados con el deterioro de la función inmune:
-estrés
-mala alimentación
-falta de sueño
-tabaquismo
-sobre entrenamiento
-mala higiene en las manos
-contacto con personas infectadas de resfríos etc.

Aquellos que siguen un plan de ejercicio moderado (4 o 5 veces por semana), sufren menos de resfríos.

El deporte está relacionado con una respuesta positiva del sistema inmune y un aumento temporal en la producción de los macrófagos (células que atacan a las bacterias). Se cree que el entrenamiento regular y consistente puede dar lugar a beneficios sustanciales en la salud del sistema inmune a largo plazo. Durante el ejercicio las células inmunes circulan por el cuerpo con mayor rapidez y son más capaces de combatir bacterias y virus. Tras la finalización del ejercicio, el sistema inmunológico en general, vuelve a la normalidad en pocas horas.

Cuando el entrenamiento moderado se repite casi diariamente, hay un efecto acumulativo que conduce a una buena respuesta inmune a largo plazo.

Pero ¡ojo! No te pases de la raya, ya que por otro lado, el ejercicio demasiado intenso parece causar una disminución temporal de la función del sistema inmunológico. El cortisol y la adrenalina, elevan la presión arterial y los niveles de colesterol y suprimen el sistema inmune. Este efecto está relacionado con el aumento de la susceptibilidad a resfríos por parte de los atletas de resistencia. Si entrenan para carreras de resistencia, un componente clave del entrenamiento es respetar los días de descanso necesarios para permitir que el cuerpo se recupere. Si se sienten decaídos o si tienen otros síntomas de sobreentrenameinto, como aumento de la frecuencia cardiaca en reposo, recuperación más lenta y cansancio en general puede que tengas que bajar la intensidad de los entrenamientos. Si ya están enfermos es conveniente el reposo.

El sistema inmunológico ya está afectado por la lucha contra la infección, y el estrés adicional puede desalentar la recuperación.

septiembre 19, 2014

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