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Habemus Cardenal

Fue su amigo Gonzalo Aemilius quien le contó la novedad. “A mí nadie me preguntó nada” fue lo que dijo en ese momento el arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla.

El Papa Francisco desde la Plaza de San Pedro hizo el nombramiento, y el propio Padre Aemilius, que se encuentra estudiando en el Vaticano, y quien además tiene una relación de amistad con el Sumo Pontífice, escucho cuando Sturla era nombrado Cardenal en el Vaticano. El de Cardenal es el mayor título honorífico que puede conceder un Papa.

Tomado por sorpresa, Sturla asegura que no conoce el porqué de su nombramiento, pero estima que puede estar relacionado a que Francisco está muy familiarizado con el trabajo de la Iglesia Católica en Uruguay. “El Papa es un Papa argentino, arzobispo de Buenos Aires. Conoce Uruguay, conoce nuestra gente y quiere mucho al Uruguay. Me consta”

El arzobispo de Montevideo cuenta como recibió semejante noticia, y como lo  vivió: “Paré el auto para atender el celular. Era Gonzalo Aemilius que me dice: Estoy en la Plaza de San Pedro, el Papa te acaba de nombrar cardenal (…) Yo corté sin entender mucho nada y ahí veo dos mensajes de otros dos uruguayos que estaban en la Plaza de San Pedro”.

Sturla tomó la noticia como “una distinción y un gesto de benevolencia del Papa hacia la Iglesia de uruguay”, a la cual “conoce de cerca, sabe de sus límites y del valor que tiene por ser pobre y haber dado testimonio de Cristo en medio de una sociedad muy laica”.

“Es un honor para la Iglesia Católica de Uruguay. Me han nombrado a mí pero el Papa está reconociendo a la Iglesia uruguaya. Yo sigo siendo arzobispo de Montevideo y se le agrega la responsabilidad propia de ser cardenal”.

El pasado domingo el Papa Francisco nombró a 20 nuevos cardenales cuyo nombramiento oficial tendrá lugar el 14 de febrero. Dentro de las responsabilidades de Sturla como miembro del Colegio cardenalicio, estará la de elegir en caso de que se deba elegir un nuevo Papa y ser consultor del mismo.

Con su nombramiento, Sturla pasará a ser el segundo cardenal Uruguayo en la historia, siendo Antonio María Barbieri, quien ocupó ese cargo desde 1958 hasta 1979 el otro.

Me cayó esto de ser cardenal mientras estaba en la misión y yo dije: Voy a seguir de misión”. Dijo con sencilléz el arzobispo de Montevideo quien pasa gran parte de sus días participando activamente en diferentes obras en varios barrios.

Lala Sanguinetti

Fuente

enero 6, 2015