espuma

New York libre de espuma (plast)

Nueva York da un paso gigante respecto a sus normativas concernientes a la conciencia ecológica, y prohíbe el uso de la “Espuma Plast”.

En uno de los países del mundo donde se usan más artículos desechables, descartables, el gobierno de la emblemática ciudad de Nueva York decretó la prohibición del uso del poliestireno expandido, material utilizado para miles de cosas diferentes, desde vasos térmicos, a embalaje de para dispositivos electrónicos.

El decreto rige a partir del próximo 1 de julio de 2015 y quedará prohibido la posesión, venta y distribución de bandejas, vasos y otros recipientes, envases o protecciones de un solo uso fabricados con espuma plast. Y a partir del 1 de enero de 2016 se comenzarán a implementar sanciones por incumplimiento.

Por lo que la espuma plast, poliestireno expandido, poliespán, porexpán, corcho blanco, o cualquier otro nombre con el cual se le conozca, estará prohibido en Nueva York en todos sus formatos posibles.

La decisión se tomó directamente desde la administración del Alcalde de Nueva York Bill de Blasio “después de consultar con las corporaciones del sector, proveedores y otras partes interesadas, el Departamento de Sanidad Pública determinó que el poliestireno expandido (EPS) no se puede reciclar”, indica la nota difundida por la página oficial del ayuntamiento de Nueva York.

“Estos productos causan daño medioambiental real y no tienen lugar en la ciudad de Nueva York; tenemos mejores opciones, alternativas mejores, y si otras ciudades en todo el país siguen nuestro ejemplo con prohibiciones similares, esas alternativas pronto serán más abundantes y va a costar menos su implantación”, afirmó De Blasio, según recoge La Vanguardia.

“Retirar el poliestireno expandido de un solo uso de nuestro flujo de residuos no sólo ayuda a conseguir una ciudad más verde y sostenible sino que beneficia también a las comunidades que albergan los vertederos donde se acumula la basura de la ciudad”, según los datos revelados por la comisionada de Sanidad Kathryn Garcia, anualmente unas  30.000 toneladas de EPS se transforman en  residuos, que llegan a los  vertederos o siguen ensuciando durante años las calles y el medio ambiente.

La noticia fue muy bien aceptada por todos los ecologistas y defensores del medio ambiente, como la directora del Lower East Side Ecology Center Christine Datz-Romero que contó que en las escuelas de Nueva York se utilizan cada día unas 830.000 bandejas de comida fabricada hasta ahora con EPS. “En el ámbito escolar, esta prohibición es una oportunidad perfecta para poner en práctica el abandono de los productos de un solo uso para artículos duraderos, eliminando el despilfarro; una lección importante para la próxima generación”, expresó Christine Datz-Romero.

Una de las ciudades más cosmopolitas, modernas y referenciales del mundo dio un gran paso. Se sumarán más?

 

Lala Sanguinetti

enero 11, 2015