cuidacoches

Trabajo a voluntad

En el estacionamiento de la parada 12 de la Mansa, Karina cuida los coches hace 28 temporadas.

Comenzó a los 16 y define la actividad como “su trabajo”.

Tiene los permisos correspondientes y viste el chaleco que los autoriza a realizar su tarea con sus datos y foto para identificarse si llega algún inspector.

Nos cuenta que en ese estacionamiento son 3 los cuidacoches autorizados. Ella trabaja todo el año, pero en verano se hace un buen sueldo. Su trabajo está sujeto a la “voluntad” de los propietarios de vehículos.

cochesEn la parada 12 suelen estacionar unos 240 autos por día. Los turistas brasileros son los que dejan mejor propina, después le siguen los uruguayos y por último los argentinos. No le gusta generalizar, pero por lo general ese es el orden de las voluntades que recibe. En una jornada de buen tiempo, suele hacer entre 600 y 1000 pesos diarios.

No tiene que hacer aportes al estado por lo que tampoco reciben ningún tipo de beneficio. Está sujeta a la propina que haga en el día. Y en un mes con poca lluvia, entre diciembre y marzo se puede llegar a sacar entre 12000 y 18000 pesos.

Se la ve muy contenta, conversa con la gente, la visitan sus amigas con las que “matea” mientras cuida los coches. Nos dice que un año tuvo que enfrentar una situación fea cuando uno quiso robar un coche. También dos por tres, nos dice, algunas parejas se ponen a pelear en el estacionamiento y es como tener la novela en vivo, dice riendo. “Acá, aunque no lo creas, nos cuenta, pasa de todo. No te aburrís ni un día”.

A partir de las 15 horas el trabajo se pone complicado“, aclara. “Todos quieren dejar el auto en el estacionamiento porque está cuidado, pero es difícil poder encontrar lugar después de esa hora. Nosotros intentamos acomodarlos para que entren todos, pero a veces no se puede, y algunos se nos enojan”, nos dice.

La jornada de trabajo comienza a las 9 de la mañana para Karina que vuelve a casa recién cuando se oculta el sol. La temporada hay que aprovecharla, aclara, después el invierno es complicado.

Ro Freda

 

enero 21, 2015