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Salto campeón del interior; Zona Oeste segundo

En la noche de ayer, el estadio Julio César Abbadie de Pan de Azúcar se vistió de fiesta para conmemorar la final de la décimo segunda Copa Nacional de Selecciones del Interior, donde Zona Oeste recibió a Salto. Una final que dejó un sabor amargo para los fernandinos, pero muchos aspectos para aplaudir.

La ida había sido 1 a 0 en favor de Salto, los del litoral venían con ventaja pero sabiendo que el partido iba a ser durísimo. Por que “la zona” a pesar de no llegar invicta como si llegaba Salto, se había sabido levantar de varias derrotas con mucha categoría y personalidad. Como finalmente terminó sucediendo.

El trámite fue parejo, en el primer tiempo Maldonado Interior sacó ventaja en el marcador, imprescindible para que los nervios no dominaran, pero en el complemento, fue Salto quien estuvo mas cerca del gol e intentó mas.

Hubo alargue, como ya se sabía si Zona Oeste ganaba. Recordemos que no existe la diferencia de goles, sino que se cuentan los partidos que gana cada cuadro. Salto ganó en su casa por 1 a 0 y “la zona” hizo lo suyo 2 a 1 en la vuelta.

En el alargue, empieza un partido a parte. Tramo en el que no se sacaron ventaja y se vinieron los penales. Suerte y verdad para algunos, frialdad y experiencia para otros. Lo que sí es seguro, es que el más efectivo fue Salto, y por eso logró lo tan ansiado, la copa. Fue 4-2 en los penales, y Salto campeón.

 

Varios aspectos para aplaudir decía antes, aquí van:

Empiezo destacando el apoyo del público. No faltó nadie, estaba lleno. La gente acompañó a este grupo como se merecían. Así que aplaudo la convocatoria que tuvo “la zona”.

El recibimiento, también es para aplaudir. Porque cuando digo que “no faltó nadie” también me refiero a que el papel picado, los globos y los fuegos artificiales que también dijeron presente, una vez más…  Aplausos al grupo de gente que se encargó de organizar todos los detalles para que la fiesta comience afuera de la cancha. En este partido, y en todos.

Aplausos para el cuerpo técnico, pero sobre todo para el técnico Sergio Hernández. Por el grupo que formó, por las decisiones tomadas, por el trabajo, y sobre todo por la unión que logró en el equipo. Solamente alguien con mucha humildad puede verse como “uno mas” entre todos los chiquilines.

Y claro, ¿cómo no?, aplaudir; y de pie señores, al plantel, que nos represento con creces en todo el país, que dejaron todo por la camiseta, que se levantaron de cada una de las adversidades que se les fueron planteando, porque juegan como profesionales en una liga muy, demasiado, amateur. Donde el apoyo es poco y la exigencia mucha. Aplaudir hasta el cansancio a este grupo de jóvenes por demostrar que jugar por amor a la camiseta aún existe, y ellos son la prueba fidedigna de ello.

¡Gracias por dejar a Maldonado en la cima del fútbol de interior!

 

El fútbol siempre da revancha.

abril 27, 2015