_90152744_puentebrasilpersonas

Un puente construido por vecinos de Brasil, dá una lección a las autoridades

El puente de 25 metros de largo, fue construido por vecinos de Barra Mansa, una ciudad del interior de Brasil, pasándole así por encima a enormes problemas de dinero, ineficiencia y quizá hasta de corrupción que devoran al vecino país.

Barra Mansa se encuentra a unos 130 kilómetros al noroeste de la ciudad de Río de Janeiro, dentro del mismo estado. Allí hay dos barrios humildes, separados por un riachuelo de vegetación tupida, que complica el tránsito de los vecinos de un lado al otro. En una de las orillas, se encuentra el puesto de atención médica y entrega de medicamentos, mientras que en la otra se detiene un autobús camino a una zona más comercial de la ciudad.

Para acceder a esos servicios sin un puente que conectara ambas comunidades, los habitantes tenían que contornear el riachuelo por cerca de dos kilómetros.

El pedido a las autoridades comenzó hace varios años atrás, pero estos decían que no había dinero para hacerlo por la crisis económica.

Cansadas de esperar durante dos décadas, dos amas de casa que viven a ambos lados del riachuelo, Manoelina dos Santos, de 72 años, y Juracy de la Conceição, de 65, tuvieron una idea: ¿qué tal si el puente lo hacen los vecinos?

Los habitantes del lugar se organizaron y juntaron el dinero necesario. El resultado: un puente 54 veces más barato que el calculado por la alcaldía y levantado en apenas un mes. Trabajaron sólo sábados y domingos, y en cuatro fines de semana lo lograron.

El costo del puente según las autoridades locales era de U$S 81.000, mientras que los vecinos lo hicieron por U$S 1.500.

La superintendencia de obras y servicios públicos de Barra Mansa sostuvo que la diferencia de precios fue debido a una “variación de calidad de los proyectos”.

Adalto José Soares, un comerciante de la zona, recuerda entonces que en abril las olas del Atlántico derrumbaron parte de una ciclovía recién inaugurada por la alcaldía de Río de Janeiro, a un costo de US$12,6 millones, matando a dos personas. Entonces, “¿No hicieron con ingeniería esa ciclovía bonita en Río?”.

La obra realizada por los vecinos cuenta con tres pilares de cemento, sobre los que montaron dos vigas, que sostienen el piso de chapas de 1,10 metros de ancho, los pasamanos y tensores metálicos. La misma está capacitada para soportar hasta tres toneladas en movimiento.

Varios sospechan que la diferencia de costos del puente se debe a que en la alcaldía inflaron el presupuesto para desviar dinero. El alcalde interino, Jorge Costa, admite que le “causa mucha extrañeza” la distancia entre el valor real del puente y el calculado por la alcaldía, aunque dice que no puede afirmar o descartar que se deba a la corrupción.

En los dos barrios ahora conectados por la obra, algunos ya se ilusionan con que el ejemplo sea un grano de arena que contribuya a cambiar las cosas en Brasil.

 

Fuente: BBC

julio 1, 2016