fibra

Aumenta el consumo de alimentos funcionales para mejorar la salud

Los alimentos funcionales han evolucionado con el paso del tiempo, desde que eran una novedad o lujo hasta convertirse en una necesidad, detonando una serie de cambios en las tendencias y enfoques de los productos de consumo. Según el beneficio que la persona busca para su vida, es el producto por el cual se inclina, de acuerdo a sus hábitos personales, requerimientos especiales y estilo de vida.

Los alimentos funcionales han demostrado ser un excelente método para aportar dichos beneficios, ya que sin modificar drásticamente los hábitos de alimentación se puede generar un cambio positivo en la salud del consumidor, al mismo tiempo que se lleva una experiencia de sabor agradable.

Los beneficios más buscados entre los consumidores latinoamericanos son mejorar la digestión, el sistema cardiovascular y la pérdida o control de peso.

La fibra y la proteína son altamente preferidas por todas las generaciones, esto se debe al conocimiento que el consumidor tiene sobre sus múltiples beneficios en la mejora del sistema digestivo y su relación con la pérdida y control de peso.

FIBRA
La fibra fue uno de los primeros ingredientes en ser considerado como funcional, principalmente por su efecto benéfico en el movimiento intestinal.
Las diferentes opciones de fibra y sus atributos específicos, nos brindan la posibilidad de añadir diferentes beneficios deseados en prácticamente todos los tipos de alimentos, sin llegar a afectarlos, esto gracias a las características físico-químicas de la fibra.
Entre los beneficios más destacados se encuentran la reducción del colesterol y la mejora del sistema inmune.

PROTEINA VEGETAL
El consumo adecuado de proteínas es indispensable en todas las etapas de la vida, debido a sus diversas funciones en el organismo, como la distribución de nutrientes en la sangre, propiciar el buen estado de tejidos y músculos, y la participación activa en la producción de hormonas.
Se pueden encontrar dos tipos de fuentes de proteína: las de origen vegetal y las de origen animal, cada una con características y beneficios a la salud específicos.
Las proteínas de origen vegetal presentan grandes ventajas al consumidor sobre aquellas de origen animal, ya que son más fáciles de digerir, poseen un menor contenido de grasas, son menos acidificantes para el organismo (facilitan una dieta alcalina) y pueden incorporarse sin la declaración de alérgenos como huevo, leche o soja. Además de que estas pueden ser utilizadas en el procesamiento y elaboración de productos libres de gluten, veganos y vegetarianos.

El uso de combinaciones de ingredientes funcionales ha demostrado ser una buena estrategia saludable, debido a los diferentes beneficios individuales que cada uno de los ingredientes aporta. La combinación de fibra y proteína en un alimento ayuda a generar una sensación de saciedad que le permite al consumidor reducir su nivel de ingesta calórica sin tener la sensación de hambre, al mismo tiempo que ayuda a promover la quema de grasa acumulada.

 

Fuente: Por Rodolfo Garza para Énfasis Alimentación

julio 7, 2016