Medio Ambiente y Minería, el grande tapa los chicos

ledaLa doctora Leda Sánchez Bettucci es geóloga, geofísica, profesora agregada y directora del Instituto de Ciencias Geológicas de la Facultad de Ciencias. Es además, una las pocas sismógrafas uruguayas. En una charla con la prensa, dijo que la academia nunca fue convocada para debatir ni la ley de minería ni la llegada de mega-emprendimientos mineros, y que los argumentos en contra de esa clase de inversiones no están viendo todo el panorama.

— La academia —me refiero a la Universidad de la República— no fue convocada desde ningún, digamos, “bando” en el debate sobre la megaminería.

—Dentro de la Facultad de Ciencias, nosotros conformamos un instituto, el instituto de Ciencias Geológicas constituido por dos departamentos (el de Geología y el de Evolución de Cuencas) ambos con geólogos y paleontólogos. Pero a nosotros como academia, nunca nos han llamado para los debates o para que demos nuestra posición. Y da bronca que no nos consulten. Yo lo entiendo porque estamos entrando en una época de oscurantismo peor que en la Edad Media. Hay gente que dice barbaridades que terminan volviéndose grandes verdades. Y muchas no son ciertas.

—Y usted como académica y desde el lugar que ocupa, ¿cuál es su opinión sobre la minería en Uruguay?

—El subsuelo es del Estado y la obligación de controlar cualquier emprendimiento es del Estado. A mí no me da miedo el tema de los grandes emprendimientos mineros porque la Dirección Nacional de Minería y Geología los controla mucho más. Lo que sí me preocupa son los pequeños emprendimientos mineros que son muchos y mucho más peligrosos a nivel del impacto ambiental que lo que es un emprendimiento minero mayor. Es más, las exigencias medioambientales que se impone a un proyecto como Aratirí son más altas que las que requiere el Estado uruguayo.

—Me decía que están pensando presentar una declaración sobre la ausencia de la academia del debate. ¿Cómo sería?

—Estamos pensando que sería loable dar nuestra opinión sobre la minería en general porque no nos llaman ni para consultarnos ni como técnicos. Para la ley de minería no vinieron a la academia para consultarnos. Presentar lo que pensamos como colectivo y aunque hay opiniones encontradas, dejar claro cuál es la posición.

—La queja es que la minería contamina

—¡Todo lo que hacemos contamina! La mugre que hay en Montevideo, el aceite que cambiamos de nuestro auto. Aratirí no contamina más de lo que contaminamos nosotros. Y todo está hecho de materiales que surgen de la minería. Todo lo que usamos
—¿El impacto ambiental, no sería tanto entonces?

—Todo tiene un impacto ambiental. Tanta gente que se moviliza por la minería, ¿por qué no exige regular la circulación de vehículos? O que se haga un control de emisiones de gases en la ciudad. Y eso se arregla fácil.

—Pero en las minas hay explosiones, hay movimientos de tierra.

—Eso no genera nada.

—¿El Estado está capacitado para controlar el trabajo de las mineras?

—Eso me preocupa. La Dinamige debería contar con más gente con formación adecuada para realizar las inspecciones que correspondan. Si vamos a apuntar a ese tipo de cosas y por todo lo que ya existe, ¿cuánta gente tiene para eso? Nos hacemos trampas al solitario.

—Y si se pudiera controlar más, ¿se encontrarían más problemas?

—Sí. En las minas chicas, seguro. En las grandes es imposible. El problema con Aratirí es que se politizó demasiado porque hubo otros emprendimientos y no se discutió nada.

 

Ro Freda
Fuente: Uruguay sustentable

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *