Alquimia espiritual. Se recupera otro legado de Piria

En el km 2 de la Ruta 37 que une Piriápolis con Pan de Azúcar se encuentra ” la iglesia de Piria”. Un edificio antiguo que hace unos cuantos años esta en manos de privados y últimamente se utilizaba como depósito de leña. Los últimos dueños, tal vez más sensibles al rescate del valor histórico y artístico del edificio que otros, decidieron donarla a la Intendencia de Maldonado con el fin de recuperar para la sociedad otro legado de Don Francisco Piria.

En 1917, Francisco Piria comenzó a construir una iglesia en Piriápolis, para luego donarla a la Iglesia Católica, pero la curia lo rechazó totalmente, debido a que la construcción contenía ornamentos que simbolizaban a la alquimia. La iglesia fue diseñada en la escuela Eiffel de París.

Está orientada al Este para ver la salida del sol, típica orientación de los templos masónicos. El diseño del edificio estaba pensado para que durante el equinoccio de primavera un rayo de sol atravesase el rosetón de ocho pétalos de la torre en un determinado momento del día, e iluminase un punto prefijado del altar, donde se dice que Piria colocaría un poco de polvo de proyección (la sustancia que permite la transmutación de los metales en la alquimia).

Francisco Piria diseñó la iglesia en el centro de lo que sería la planificación del balneario, pero algunos opinan que como la zona no su urbanizó según estos planes y el corazón de la ciudad se corrió hacia la costa , el edificio nunca se terminó. Otros seguidores de Piria opinan que la razón fue otra y nunca se dio a conocer porque encerraría secretos que no debían salir a luz. Se basan en el conocimiento y la planificación que tenía Don Francisco sobre el desarrollo y planificación de la ciudad, por lo que jamás dicen, podría haber proyectado equivocadamente la ubicación urbana. También los seguidores de la alquimia aseguran y demuestran que entre la cruz templaria que se encuentra en el Hotel Argentino, el Castillo de Piria y la Iglesia, se forma una trilogía que responde al simbolismo alquímico.

A pesar de que la obra no se finalizó, se puede ver un marcado e intrigante estilo gótico. En su torre hay un rosetón con ocho pétalos, símbolo muy usado por los masones.

Para llegar hasta esta antigua obra inconclusa, se puede transitar la Rambla de los Argentinos hasta tomar la ruta 37 hacia el Castillo de Piria o el cerro Pan de Azúcar. Sobre el margen izquierdo de la ruta, se puede apreciar la construcción de la iglesia, que hoy se encuentra en ruinas.

Al fallecer Piria, la construcción de la iglesia no había finalizado. Quedó abandonada, pasó a ser propiedad de su hija y desde entonces se le ha dado diferentes usos, pero nunca se terminó ni se recicló por lo que se deberá realizar un trabajo de reacondicionamiento importante ya que varias zonas corren riesgo de derrumbe.

¡Bien vale la pena!

Ro Freda

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