Uruguay compra “material de espionaje”

El Gobierno ahora podrá espiar e interceptar llamadas telefónicas, mails, y redes sociales. Uruguay le compró a una empresa brasilera tecnología de última generación como parte de su plan de lucha contra el delito.

El sistema se llama “El Guardián”, y se llevó adelante la compra – unos 2 millones de dólares- del equipo bajo la aprobación del presidente José Mujica y el ministro del Interior, Eduardo Bonomi.

Presidencia confirmó la adquisición y dio a conocer la operación de compra este lunes en una resolución que reza que “debe mantenerse en secreto”, y esta resolución no fue publicada en las web oficiales. La web “El Guardián” que será proporcionada por la empresa Digitro Tecnología, ya es utilizada por la Policía Federal de Brasil.

Esta plataforma permite la vigilancia del tráfico generado por 800 celulares y 200 teléfonos fijos y permite que un máximo de 30 personas puedan acceder al sistema a la vez, todo en tiempo real. También habilita la creación de hasta 100 cuentas espejo de suscripciones de e-mails y el monitoreo de hasta tres redes sociales.

Según El Guardián, ellos se dedican a proveer sistemas de monitoreo de voz y datos, con recursos avanzados de análisis de audio e identificación de locutores.

“Es una solución hecha especialmente para las operaciones de investigación legal”, reza la página web.

Desde el gobierno sostienen que con esta nueva tecnología se podrá investigar más eficazmente los delitos complejos maximizando la gestión en seguridad pública.

El ministerio del Interior y las empresas de telecomunicaciones comenzaron a realizar las primeras pruebas de cara a que “El Guardián” esté operativo desde el mes de enero, y frente al uso de esta nueva tecnología, el fiscal de Corte y exjuez, Jorge Díaz, dijo que antes de la puesta en marcha del sistema de espionaje el Ministerio del Interior debe garantizar a jueces y fiscales su uso correcto, y recalcó que los operadores judiciales deberían tener bien claro los resguardos y alcances del sistema ya que son ellos los que están habilitados para la interceptación de llamadas y correos. “Seguramente habrá una etapa de mucho intercambio previa a la puesta en marcha del sistema”, estimó el fiscal de Corte.

El sistema tiene un costo de aproximadamente US$ 2 millones y un mantenimiento y servicio técnico anual de casi US$ 200.000 a cargo de la firma proveedora.

Lala Sanguinetti

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