Alimentos para fortalecer las defensas

Con el ritmo de vida actual, el cuerpo está expuesto a altos grados de estrés sostenido, los cuales pueden afectar el sistema inmunológico y, por ende, exponernos a enfermedades. La inmunonutrición es una práctica médica basada en la administración de ciertas sustancias nutritivas que, se espera, tengan además del efecto nutritivo, una mejora del sistema inmunológico.

¿Cómo se puede mejorar las defensas en el día a día?, a continaución te contamos 6 alimentos que seguró te ayudarán.

1- Yogur (con probióticos), con avena. Este alimento, de fácil portabilidad, complementa la alimentación con una buena dosis de fibra, además de aportar probióticos básicos para el fortalecimiento del sistema digestivo.

2- Naranjas. Es bien sabido que todos deberíamos consumir al menos 5 a 8 frutas diarias, y entre ellas deberíamos contar con un buen aporte de vitamina C. Corta las naranjas en gajos antes de salir de tu casa y tenelas prontas en un tupper para cuando tengas ganas de “picar” algo. Estas frutas además de ricas, generan una alta sensación de saciedad gracias a su fuerte sabor.

3- Nueces. El zinc es un factor muy importante en la inmunonutrición, sobretodo frente a la congestión nasal y al dolor de garganta. Para complementar cualquier dieta es importante hacerse el hábito de comer tres ‘mariposas’ de nueces al día. Podés agregarlas a la ensalada o comerlas solas en cualquier momento del día.

4- Barra de chocolate amargo. Aunque muchos no lo crean, sólo una barra de chocolate amargo tiene la capacidad no solo de aquietar la ‘necesidad’ de algo dulce, sino que también aporta a la persona flavonoides importantes para prevenir gran cantidad de enfermedades.

5- Té verde con canela y miel. Tiene acción antioxidante, antimutagénica y también propiedades antiinflamatorias. Es decir, nos ayuda a disminuir la prevalencia de enfermedades causadas por virus y bacterias y nos da ese toque de calor cuando empieza a bajar la temperatura.

6- Ácidos grasos poliinsaturados. Están presentes en la carne de pescados grasos y azules (sardina, caballa, arenque, palometa, atún, salmón); mariscos (mejillones, berberechos, ostras); frutos secos (nueces, avellanas y semillas de calabaza); aceites (soja, oliva, lino y germen de trigo); espinacas, repollo, lechuga, brócoli y en la leche materna. Poseen efectos antiinflamatorios favoreciendo la respuesta inmunológica del cuerpo humano ante ciertas enfermedades (tales como el cáncer), que cursan con una excesiva activación de la respuesta inmunitaria.

 

Fuente: Infobae